Wednesday, August 21, 2019

Como complemento a la labor de difusión de la colección permanente que muestra la FCP a lo largo del año se organizan diferentes exposiciones temporales en torno a la creatividad contemporánea. Las últimas creaciones de los artistas becados conviven con la organización de muestras, que bien en la propia sede de la fundación o en otras instituciones y entidades con las que se colabora a lo largo de toda la región de Murcia, tienen como motivo el acercamiento y conocimiento del arte más actual.


BECAS DE CREACIÓN FCP

La FUNDACIÓN CASA PINTADA de Mula, tiene entre su fines principales, el fomento de  la creación Plástica en la región de Murcia, especialmente dentro de la creación artística más joven donde, desde su espacio emergente La Bodega, ha permitido el desarrollo de proyectos contemporáneos de creadores vinculados a la región y de forma especial a la localidad de Mula.

   

 Paisaje de Útiles

 

 

 En el año 2010 los artistas seleccionados para desarrollar sus proyectos bajo esta modalidad por la FCP han sido, Ramón González y Nono García, a quienes ha decido premiar con una beca de creación plástica, cuyo importe total asciende a 12.000€ y articulada en torno a los proyectos Atmosferics y Transeúntes, promoviendo la reactivación de la creación artística muleña y murciana, para convertirse en un foco emergente de la fructífera y joven producción artística contemporánea de la región.

Ambos proyectos tendrán un seguimiento puntual desde la FCP a cargo del coordinador de los centros y colecciones Gabarron.org, Julio Cesar García.

Nono García, nacido en Mula se  ha formado en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos en Murcia, complementando su formación en diferentes talleres impartidos por Antonio López, Pedro Cano o Cristóbal Gabarrón, entre otros. Su proyecto Transeúntes, propone por medio de la pintura figurativa contemporánea, mostrarnos objetos solitarios sacados de contexto como personajes protagonistas de una escenografía, en la que crea un dialogo entra la obra y el espectador. Una mirada minimalista hacia nuestro entorno cotidiano.




Por su parte Ramón González, formado en Bellas Artes por la Facultad de San Carlos de Valencia y artista multidisciplinar, que ha compaginado su trabajo con la formación en Venezuela y Munich, propone bajo en lema Atmosferics, establecer una experiencia poética e irónica que parte de un viaje imaginario a través de la idealización de lugares lejanos y bellos rostros incomprensibles. Teniendo como primer objetivo y soporte la selectiva puesta en escena de pinturas, dibujos, videoinstalación y composiciones sonoras.

   

 Ramón González

 Land

Entre las principales líneas de actuación del Museo de la FCP, destaca el firme compromiso de difundir el arte contemporáneo y muy especialmente la obra de Cristóbal Gabarrón entre los escolares de nuestra Región, fomentando la apreciación de las diversas manifestaciones artísticas y culturales que constituyen el legado patrimonial. Para ello anualmente hacemos llegar nuestra oferta formativa a numerosos centros educativos y asociaciones con el objetivo de formar parte de su programación anual de actividades complementarias de carecer artístico y formativo.

  • Visitas programadas para centros educativos
  • Talleres infantiles especializados de arte contemporáneo
  • Talleres monográficos de arte contemporáneo

Información:

Fundación Casa Pintada
Departamento de Didáctica
Teléfono: 968 66 27 62 / 63

LA SIMA DE LOS LEOPARDOS
Cristóbal Gabarrón
155 cm. x 502 cm.
Óleo y pigmento sobre lienzo




Desde que el Hombre habita la Tierra vaga indagando la causa de su existencia y la explicación razonable a su condición. Los artistas forman parte de ese gremio de pensadores que se esfuerzan en ofrecernos a los demás una particular interpretación del “Principio” y del “Fin” y, entre ambos extremos, las conclusiones de una breve y tortuosa estancia en el Universo.

Pues bien, en este gran lienzo de 155 cm. x 502 cm. del artista español Cristóbal Gabarrón, expuesto hoy en este museo, se nos presenta la “gran fábula del Cosmos” y lo nombro así porque el mensaje nos llega, como en los antiguos textos griegos, a través del protagonismo de las siluetas zoomorfícas, estando la representación humana ausente de la escena.

Un texto de Francisco Carpio dedicado a una obra del autor definía de este modo la composición de las figuras:

formas estilizadas, deformadas… no sujetas a dictados de la razón sino a los del sueño de la razón, creando un desfile de criaturas orgánicas y animadas siempre en movimiento, en estado de buena esperanza dinámica, pese a su aparente y engañosa inmovilidad”.


Vida y muerte.

El escenario, de este ritual ineludible, es la profundidad de una sima. Y pese a los atributos vinculados a estos espacios: oscuridad, silencio, humedad, frío, soledad… la obra se llena de vida y el lúgubre pozo es tratado como si estuviese encantado, como si todos los seres pudieran deambular por sus entrañas hasta el amanecer. Lo que es en origen necrópolis que atrae con el intenso perfume de la carroña, atrapa y cobija la vida  de miles de seres que van componiendo con su muerte los enigmas de los eslabones perdidos.

Este es el primero de los dobleces iconográficos patentes la creación, el eterno dilema entre la vida y la muerte; un fondo colorista y vital, repleto de motivos florales es parcialmente cubierto, casi arrasado por el gris de la pasta  y el estarcido negro del pigmento, que evocan la corriente del río de leche y la rugosidad de la fría piedra. Quizás como en la propia Historia unas capas sumergen a otras y las ocultan.


Confrontación
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Los seres vivos se miden, tantean sus fuerzas y la capacidad de dominio sobre el otro. ¿Por qué el maestro elige al leopardo para este careo? Posiblemente porque el felino es, desde el principio de los tiempos, objeto de culto y generador de creencias totémicas entre las culturas; venerado por lo temido y por lo admirado, fue siempre considerado insignia de la fuerza y del coraje, más en aquellos tiempos en que la victoria en la contienda significaba la supervivencia y la dominación. Lamentablemente, aún hoy en día, el ataque y la defensa es una forma de dialogo bastante extendida en nuestra “avanzada civilización”.

La escena puede recordar a las pinturas en las que se enfrentan atrapados en la piedra grandes animales paleolíticos, solo que esta vez a modo de ritual, sus cuerpos lucen ampulosos atuendos dorados cubiertos de estrellas: los símbolos del cosmos, los signos de la realeza, los ejércitos del cielo, guiarán y servirán de coraza al guerrero.


Fugacidad y fragilidad.

Son dos de las palabras que definen el paso del hombre por el Universo y la pequeña mariposa es la sutil metáfora de este proceso. Una criatura más bien poco agraciada se convierte tras la metamorfosis en un ser de gran belleza cuya existencia se alargará tan solo unas horas más durante las cuales hará alarde no solo de su beldad sino de sus ansias indomables de libertad y de su vitalidad, levantando con su vuelo el perfil de una diosa vinculada a ciertas creencias  religiosas y eróticas.


Pacto con el Medio.

Ese afán de superación y deseo de conquista que lleva a cualquier ser vivo a tratar de alguna manera de someter al otro, ha desembocado obligatoriamente a lo largo de los siglos en la necesidad de lograr un equilibrio con el entorno y las circunstancias que  nos rodean. Es posible que cualquier organismo pueda subyugar al que tiene enfrente, pero es evidente también que jamás podrá aplacar la ira de la Naturaleza. En adelante, la representación de las diferentes “insinuaciones zoomórficas e híbridas” que habitan este lienzo, “el cosmos”,  exaltan una determinada capacidad humana  encaminada a la supervivencia: El pez, símbolo de fecundidad y prosperidad para los pueblos, entraña la capacidad de nadar contra corriente en beneficio de su descendencia. El ave, la identidad de la libertad, se ha aliado en su vuelo con los vientos y resurge una y otra vez de sus cenizas.

Copyright 2014 Fundación Cristóbal Gabarrón